¿Qué está pasando en Argentina y el mundo?
La semana arrancó con dos noticias que dominaron la agenda local. La primera, y más relevante, llegó al cierre del miércoles: S&P Global mejoró la calificación crediticia de largo plazo de Argentina de CCC+ a B-, manteniendo la perspectiva estable. Se trata de la mejor calificación del país desde 2019 y, más importante aún, implica que Argentina sale de la categoría CCC en una segunda calificadora grande, tras el upgrade de Fitch de principios de mayo, quedando ahora con dos de las tres principales agencias en B- mientras Moody’s permanece en Caa1. El cambio no es menor en términos técnicos: mejora el tratamiento del soberano en mandatos que imponen restricciones más severas a créditos en esa categoría, como ocurre en buena parte de los fondos de real money.
El Viceministro Daza subrayó el impacto práctico de la medida: cuando dos de las tres principales calificadoras alinean su nota, el universo de inversores elegibles se amplía. Muchos fondos institucionales requieren la confirmación de al menos dos agencias para invertir en un país con calificación mínima de B-.
En materia de financiamiento local, el Tesoro cerró el miércoles una buena licitación, logrando renovar el 120% de los vencimientos en pesos y extendiendo fuertemente duration (a excepción del dólar linked corto, todos los instrumentos ofrecidos tenían vencimiento pos elecciones 2027). Frente a vencimientos por $5,3 billones, Finanzas logró adjudicar $6,12 billones, con un plazo promedio de colocación de 938 días (el más largo de esta gestión). El menú estuvo compuesto exclusivamente por instrumentos duales CER/TAMAR (TXMD8, TXMD9 y TXMJ0) y dos dólar linked, sin LECAPs ni BONCAPs. Los nuevos duales concentraron el 72% del monto total adjudicado. A esto se sumó el canje de los títulos con vencimiento a fin de junio (TZX26 y TTJ26) por $3,04 billones en valor efectivo, que representa una participación de aprox. 18% de la tenencias. En el segmento hard dollar, el AO28 completó el límite de emisión de USD 300 millones para esta licitación y acumula un VNO en circulación de USD 1.634 millones. Incluso en la segunda vuelta, con el upgrade crediticio en precios, el Tesoro recibió ofertas por VNO 1.716 millones y aplicó un factor de prorrateo de 5,82654494332186% (el bono se licitaba por adhesión a TIREA 8,63% y operaba en secundario 8,3%).
En materia de actividad, el INDEC publicó esta semana los índices de producción industrial manufacturero y minero de abril, que en conjunto confirman la dinámica heterogénea que viene caracterizando a la economía. El IPI manufacturero cayó 2,8% interanual y acumula una baja de 2,4% en el primer cuatrimestre, con las caídas concentradas en los sectores más intensivos en empleo: Maquinaria y equipo (-20,2% i.a.), Textiles (-22,2% i.a.) y Prendas de vestir, cuero y calzado (-15,9% i.a.). El IPI minero, en cambio, subió 9,5% interanual, traccionado por petróleo crudo (+19,1% i.a., con el no convencional creciendo 39,2%), litio (+79% i.a.) y sal (+150% i.a.).
En materia de inflación, el IPC nacional de mayo se ubicó en 2,1%, el menor registro desde septiembre de 2025 y por debajo del 2,3%/2,5% que proyectaban las principales mediciones privadas. El punto más positivo vino por el lado de la núcleo, que desaceleró a 1,9% desde 3,2% en marzo por subas acotadas en alimentos, quebrando la tendencia alcista de los últimos meses. Los estacionales, en cambio, lideraron las alzas con 3,5%, impulsados por verduras que subieron en torno al 15%, mientras que los regulados avanzaron 2,4% por transporte público y servicios de comunicación e internet. La inflación subyacente (que excluye carne, estacionales, nafta, servicios públicos y educación) se mantuvo estable en 2,3%. De cara a junio, algunas mediciones privadas comienzan a señalar una nueva baja que podría llevar la inflación por debajo del 2% mensual: buena parte del impacto del shock de precios internacionales ya habría sido absorbido, los regulados subirían menos que en mayo y el precio de la carne sigue estable.
En el frente cambiario, tras la presión acumulada de la semana pasada, que llevó al spot a $1.446,5 el lunes (su mayor nivel nominal desde principios de febrero), los tipos de cambio cedieron, también impulsados por la noticia de mejora de calificación, y cierran la semana a la baja. Al cierre del jueves, el mayorista se ubica en $ 1.432, con los dólares financieros en $ 1.449 para el MEP (brecha 1,2%) y $ 1.495 para el CCL (brecha 4,4%). En tanto, el interés abierto en futuros recortó USD 92 millones luego de encadenar siete ruedas al alza con una suba acumulada de USD 615 millones, y el volumen operado en la curva dólar linked se desplomó a mínimos de siete ruedas.
El BCRA sostuvo la dinámica de compras a lo largo de la semana, aunque con un arranque más lento: USD 71 millones el lunes, USD 121 millones el martes y el miércoles, y USD 73 millones el jueves. Las compras acumuladas en junio ascendieron a USD 823 millones al cierre del jueves, con el acumulado del año superando los USD 10.492 millones. Las reservas brutas cerraron el jueves en USD 47.615 millones, con una suba de USD 57 millones explicado en parte por el rebote del oro (+2,4%).
En el plano internacional, la tensión en Medio Oriente volvió a escalar a mitad de semana con ataques cruzados tras el derribo de un helicóptero estadounidense cerca del Estrecho de Ormuz. Sin embargo, al cierre del jueves llegó una novedad que cambió el clima de manera abrupta: Trump anunció que el acuerdo de paz fue aprobado al más alto nivel, con el respaldo de EE.UU., Israel y varios países árabes. El petróleo tuvo una semana volátil: el martes cayó 3% hasta US$88,6/bbl (WTI), el miércoles rebotó 2,6% hasta US$90,5/bbl, y el jueves volvió a ceder ante las noticias del acuerdo. Wall Street también encontró algo de dirección sobre el cierre: luego de una semana volátil con caídas de hasta 2% el miércoles, el jueves los índices rebotaron (Nasdaq +2,6%, S&P 500 +2,0%, Dow Jones +1,9%), con los Treasuries comprimiendo (tasa a 10 años -10 pbs hasta 4,45%). En paralelo, SpaceX fijó el precio de su IPO en US$135 por acción, captando alrededor de USD 75.000 millones en lo que será el mayor IPO de la historia, con inicio de cotización en el Nasdaq bajo el ticker SPCX. Los puntos de la macro siguen siendo los mismos: inflación en EE.UU. en 4,2% interanual con la núcleo más contenida (2,9% i.a.), y una Fed que el mercado descuenta subirá tasas al menos una vez antes de fin de año (probabilidad en torno al 67%).
View de mercado:
Curva del Tesoro: Bonares y Globales
El riesgo país logró perforar los 490 pbs. y operó por debajo de los 450 pbs. de la mano de la noticia de la mejora de calificación crediticia de S&P. En términos de rendimiento, la curva de Globales pasó a operar en rango TIREA 5,3%/9,8%, con el spread por legislación que se mantiene en torno a los 100/110 pbs. para la relación AL30/GD30 y a los 60/70 pbs. en el tramo largo. El AO27, que completó su cupo de emisión de VN USD 2.000 millones, opera en mínimos de TIREA en torno a 4,5%. El AO28 continúa estable en rango TIREA 8,2%/8,5%, con retornos por encima del AL29 y AL30 por la diferencia en la estructura de amortización (bullet vs. en cuotas).



El upgrade de S&P dio impulso a la compresión del riesgo país, con el tramo largo liderando las subas (hasta 3% en la última rueda) en línea con lo que veníamos señalando como el segmento de mayor upside en un escenario de expectativas positivas. Sin embargo, el nivel de riesgo país no depende únicamente de la correlación los ratings crediticios. Entendemos que la sostenibilidad de estos mínimos dependerá fundamentalmente del cierre del programa financiero.
La clave sigue siendo el financiamiento externo. El upgrade es un paso en esa dirección: al salir de la categoría CCC en una segunda calificadora grande, Argentina amplía el universo de inversores elegibles y reduce el costo regulatorio para los bancos que quieran prestarle. Si el Gobierno aprovecha esta ventana para concretar una emisión internacional (con los tiempos ajustados que impone el vencimiento del próximo 9 de julio), el riesgo país en niveles bajos luce más sostenible y el análisis de Reservas Internacionales Netas mejora significativamente. Si en cambio, aún con spreads comprimidos, decide no salir al mercado, la dinámica de reservas que describíamos la semana pasada no cambia: sin financiamiento externo, buena parte del esfuerzo acumulador del BCRA termina absorbido por los pagos de deuda del segundo semestre y los cupones de enero de 2027. Mantenemos la posición: upside en el tramo largo para perfiles agresivos, cautela en el corto mientras no se despeje el interrogante del financiamiento.
Curva del BCRA: Bopreales
Los Bopreales cerraron la semana comprimiendo rendimientos sobre las especies del tramo largo (en promedio 50 pbs.). En tanto sobre el tramo corto, el BPD7D se mantiene operando en TIREA 4,1%, aprox. 315 pbs. por debajo del rendimiento del AL30. El BPB8D pasó a rendir TIREA 7,1%, comprimiendo rendimientos más que su comparable en Bonares — el spread frente al AO28 se amplió hasta aproximadamente 120 pbs.
El análisis relativo no cambia: en el tramo corto los rendimientos son bajos, en el largo la decisión sigue siendo riesgo Tesoro vs. riesgo BCRA.


Obligaciones negociables: Ley extranjera y Ley Local
Sin licitaciones primarias relevantes en el segmento hard dollar en el mercado local, MSU Energy logró colocaren los mercados internacionales USD 400 millones, a una tasa de interés del 9,75% anual, 10 años de plazo y pago de capital en los últimos 3 años de vida del bono.
En mercado secundario nueva semana de baja volatilidad. El tramo largo Oil & Gas (Ley NY) comprimió rendimientos en promedio 3 pbs. en lo que va de la semana y opera con TIREA en torno al 6,0%/7,2%. En tanto el canje (CCL/MEP) comprimió en la última rueda y cerró en 3,3%, por debajo del rango 3,7%/4% sobre el que venía operando. Sobre el tramo corto los créditos AA/AAA también comprimieron (en promedio 40 pbs.) y operan en torno al 4,0%/5,5%, con pendiente positiva pero levemente empinada, descontando menor exposición al riesgo electoral.
Sobre el universo de títulos legislación nacional, las emisiones son más chicas y operan con menor liquidez, con plazos más cortos y rendimientos más acotados. Para emisiones AA/AAA los rendimientos operan por debajo de la curva legislación extranjera.
La lectura de mercado, en este contexto de estabilidad financiera y de apetito por riesgo corporativo, sigue siendo la misma. Sin margen adicional de compresión y en un contexto internacional donde los rendimientos del Tesoro de EE.UU. continúan volátiles y con presiones al alza, las ONs continúan siendo una alternativa de baja volatilidad para devengar tasas en dólares en torno al 5%/6,5%.
En términos de relación riesgo/retorno, ponderamos: Pluspetrol (PLC4O) en TIREA 6,8% y duration de 4,6 años. Más corta, también de Pluspetrol, PLC5O en TIREA 6,0% y duration de 3,6 años. En la misma línea, YPF con YMCXO en TIREA 6,0% y duration 3,7 años. Sobre el tramo largo la curva se aplana, lo que implica un prima acotada por extensión de plazo.
Instrumentos emitidos bajo legislación extranjera: datos de mercado

Instrumentos emitidos bajo legislación local: datos de mercado

